Además de valorar aún más mi país, este viaje me dejó la inquietud de aprender otras lenguas y seguir visitando otros lugares tanto en europa como en México (sobre todo al sur) y Sudamérica.
Les puedo decir que en todo momento traté de poner en alto el nombre de México y de Querétaro y aunque estuve en lugares maravillosos, me hizo valorar más a mi país. Pude darme cuenta que México no le pide nada a otros lugares, tenemos una cultura muy arraigada, historia, arquitectura, paisajes naturales (de todo tipo), un clima enviadiable, una comida deliciosa y sobre todo gente amistosa y cálida. Claro que hay cosas de las cuales no nos vendría mal aprender de ellos como: la puntualidad y la organización en el transporte público.
En fin, estoy muy satisfecha con este viaje, y se que cada peso, euro, dolar, libra o franco que me gasté valió la pena. Es muy reconfortante ver como algo que planeaste durante más de un año cumplió o superó tus expectativas. No me queda más que agradecer a Dios y a todos los que hicieron posible esta experiencia de vida.